Arte en el metal con forja y desechos
Gatos famélicos, sapo croador, patos con patas hechas de tenedores, serpiente dada a luz a punta de forja en el hierro candente, cincel y martillo, color logrado a base de lija… Ignacio Capelo usa desechos de motores: pistones, catalinas, émbolos, tubos, pernos, aldabas, chatarra, planchas y pedazos de metal y los transforma en objetos mágicos y muchas veces plenos de personalidad.
Un pequeño ejército de guerreros de infantería ligera, de lanzas y escudos, cuyas piernas fueron una vez, playos; elefante, canguro, toro hecho de aldabas, guitarrero con cabeza de lavamanos, máscara de hierro fantasmagórica, campesino a burro, éste, por cabeza un martillo y por patas, pernos. Las obras de Capelo ornan los pasillos y salas de la Quinta Bolívar, en una exposición venta para admirar y degustar del arte.
Por allá una especie de dinosaurio elaborado con una llave de un pico que es la cabeza y de cuya mitad brota una lengua reptílica; no falta el pterodáctilo; una hoja de tijera antigua es la pasajera de una bicicleta antigua; por allá un rockero esquelético, bigote y guitarra eléctrica; pato del monte de plancha metálica…
Y hay un bestiario: iguana con cuerpo hecho de sierras eléctricas de carpintero; mosca, escultura gigante y amenazadora: chapa de metal, patas de amortiguador y pernos; gallo de herrajes y plumaje de hoces; un gran saltamontes que pace, tranquilo.
Y están las esculturas mayores, como el Hidalgo Quijote, trabajado con piernas de amortiguadores, platos de discos de embrague, partes de motor, cuello de simbra, barba de cadenas de bicicleta, sombrero de sierra… un barco de guerra, fragata de tres palos, con sus velas, escalas de cuerdas (metálicas) y cofias orna un rincón, altiva: cañones a babor y estribor, ocho meses de trabajo.
Y una obra maestra que será donada a la Quinta Bolívar, es una gran cabeza de caballo, estilizada, dada a luz a base de láminas de acero tratado. Cuerpo de pirámide triangular; una chapa larga y acanalada delinea el hocico, un pedazo de hierro en forma de ese representa la boca y mandíbulas; una sola línea curva hace de crin. Capelo es capaz de hallar plasticidad y alma en el dúctil espíritu del hierro y los metales.
Fuente: elmercurio.com.ec






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